miércoles, 28 de abril de 2010

CAMINO A LISBOA: (El día D) Crónica de Mario

Son las 5:45 de la mañana, hora portuguesa. Suena el despertador. Sueño, mucho sueño. El largo viaje de ayer y sus inclemencias hacen mella en mi cuerpo. Típico momento de pensar excusas para no levantarse: "¿y si digo que me he puesto malo? ¿y si voy luego más tarde?"...

Qué coño, si hemos venido a morir, hemos venido a morir. Nos levantamos. A las chicas les cuesta un poco más, lo que desemboca en los primeros nervios del Naz (tiene huevos que no me ponga nervioso competir y que éste me esté poniendo de los nervios...). Salimos con unos 15' de retraso según lo previsto (ninguna novedad) y llegamos a la Expo.

Primera mala noticia: allí quien no está calentado ya en la bici o en el lago, está completamente equipado ya y preparado. ¿Nosotros? En ropa de calle y el Naz sin dorsal siquiera (más nervios para él, y por consiguiente para mí, por efecto de proximidad...).


Nos "tatúan" nuestros números y nos enfundamos a toda leche el neopreno. Primer problema, me he dejado las gafas de natación en la casa. Cagada! Menos mal que el Nazi lleva unas de repuesto similares a las que yo uso y me salva la vida (como para nadar sin gafas y con las lentillas en semejante ciénaga!).


Son menos diez y llegamos a la rampa de salida. Por supuesto, todo el mundo ya está en el agua y tenemos que ganar posiciones en plan Viña-Rock. Suena la bocina, salgo fuerte para evitar tortazos y consigo meterme en un grupo cabecero. Pero segunda cagada, el neopreno se me está llenando de agua y dudo incluso si quitármelo en medio de la prueba. Me imagino luchando por quitármelo y a la gente pasándome por encima, así que enseguida deshecho la idea de desvestirme y afortunadamente no me entra más agua en toda la prueba. La tercera cagada es que yo iba convencido de que el circuito era al revés, pero cuando veo que TODO el mundo sigue recto en lugar de girar en la primera boya ya veo que soy yo el equivocado. Aflojo el ritmo puesto que ya no me voy a llevar hostias y prácticamente sin darme cuenta ya se ha acabado la prueba de agua.


Corro hacia la zona de transición y me tomo mi tiempo para equiparme (el neopreno no salía, el cabrón...).Salgo en plan "dominguero", con el casco sin abrochar, y se indigna uno de la organización (hoy me han dicho que no me descalificaron por pena...). Me abrocho sin hacerle mucho caso, pongo un pie en la cala del pedal y... ¡La bici no tira! Después de 1'10" de reloj, a 1m escaso de la línea de transición (de nuevo el juez se me pone a gritar. "Con todos los que somos y me tiene que tocar a mí el tonto", pensará, jeje) consigo encajar la rueda que se había salido del eje y la zapata que estaba movida y frenaba la rueda.



A partir de ahí, 2h50min de placer absoluto. No corro, ¡vuelo!. Llevo un ritmo buenísimo y creo que no he gastado mucha energía (por desgracia, mis piernas, como se vio después, no pueden decir lo mismo...). Durante unos momentos parezco olvidar que simplemente vengo aquí a participar y empiezo a pensar en la marca que puedo hacer. ¡Error!


Y llego al último sector, la carrera a pie. Mientras llevo la bici andando para cambiarme por última vez (de nuevo sin muchas prisas...) veo que algo no anda bien. Estoy literalmente roto de piernas. De repente "se me ha hecho de noche", y sin avisar. Deseo que al quitarme las botas de ciclismo y ponerme mis nuevas Asics todo cambie, pero no. Con desesperación veo que nada más dar los primeros pasos de la carrera aparecen los primeros calambres. Ambos cuádriceps se me suben constantemente, sin que pase un solo minuto sin tirones. Aguanto como puedo y pienso que tan solo se trata de acostumbrarse, que pronto pasarán los tirones. Mi gozo en un pozo, paso en tan solo 10' de emocionarme y crecerme a sumirme en la más absoluta desesperación. No veo la manera de acabar media maratón con semejante dolor.


Doy la primera vuelta al circuito, para entonces ya con el reloj parado pues no quiero desesperarme aún más con los ritmos. Me dobla un cliente mío del gimnasio (que casi me dobla también en edad...), y va un rato a mi lado aconsejándome que coma y beba todo lo que pueda, y que me pare a andar. Le hago caso y decido esperar al Nazi, que por otra parte me extraña que aún no me haya cogido... Llega y me anima, le digo que no puedo con las piernas y que a lo mejor me retiro. Me anima a ir un rato a su lado, pero a poco más de 1km de ir con él los tirones aumentan en número e intensidad, así que me freno en seco. Ahora sí que decido retirarme (lo juro). Pequeños asomos de lágrimas, después de todo lo que había pasado ya durante más de 4h, pero me veo incapaz de seguir. Decido hacerlo hasta que llegue adonde está Pauli y cuando llego allí, un cabronazo (que no conozco) se me pone a gritar y a animarme. Aún no sé de dónde saqué fuerza, orgullo, vergüenza, o lo que fuera, pero el caso es que el muy cabrón me hizo tirar adelante, junto con los ánimos y las palabras tranquilizadoras de MJ y Pauli.

En fin, que me resigno y acepto que mi competición ha acabado y que tan solo opto a acabar como sea, así que eso hago. ¡Joder, que además era a lo que había venido! Ahora en vez de contar vueltas y kilómetros me dedico a ir de un punto de avituallamiento a otro: de plátanos, a naranjas, de naranjas, a plátanos, y así hasta meta.


De nuevo casi vuelven a aflorar las lágrimas, pero estas muy distintas. Me fundo en un abrazo con el Nazi, y con Antonio, un amigo, uno de los culpables de que yo esté haciendo esto... ¡Qué pasada! ¡Somos de hierro!


De camino a la casa, el Naz me pregunta: "¿Repetimos el año que viene?". "Si no entreno, ni de coña", le contesto (nótese que desde épocas de Don Feliciano no he vuelto a correr de manera asidua salvo en estas últimas 5 semanas, a razón de 35' diarios... Como que no da para mucho, ¿no?). Un día después, el Naz me envía un mail con otro triatlón, esta vez en Hellín, dentro de 5 semanas. "Si hay que ir, se va". Con dos cojones.

Por supuesto, no me quiero olvidar de vosotros. Ha sido la excursión más cojonuda del mundo, aunque no pueda casi andar, jejeje! Vosotros sois los Superhéroes. ¡¡¡GRACIAS!!!



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2 comentarios:

Flex dijo...

da igual lo que pensaras en esos momentos, te aseguro que te saldrían las agallas para terminar, da igual la excusa que encontraras, jeje

Sole dijo...

Enhorabuena chicos!!! Lo importante es que habeis participao y habeis terminao!!! me alegro.
Un besazo y la proxima vez sera!!