viernes, 4 de noviembre de 2011

HISTORIAS KOLOK2 - CAP 1 - Una feria, un retrovisor y una fuga

La historia que os voy a narrar data del verano del 1997. Aún sin coche ni carnet, pero con el ya perfeccionado sistema de transporte del dedo, 4 kolok2 (R-C, M-A, J-T, e I-M) se dirigieron a la feria de M.E. a ver si le quitaban las churris a los pueblerinos del lugar.

Las amistades realizadas en el instituto tendrían que desembocar en besitos y tocamientos, quizá algo más. Despues de montar en atracciones, conseguir botellitas de alcohol revenido y algún peluche que fue regalado, acabaron la noche en la discoteca bailando canciones tan variopintas como Song 2 (Blur), Celebrate the love (zhi-vago), Everybody (Backstreet Boys). Sí, reconozcámoslo, todos las hemos bailado...

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Después de que ninguno consiguiera ni un beso de buenas noches, cogieron rumbo a la carretera, separándose en dos grupos para así aumentar las probabilidades de ser cogidos por algún condutor con asientos libres. RC y JT, por un lado, y MA e IM por otro.

De repente, SIN QUERER (aunque los otros discrepen), RC tropieza y rompe el retrovisor de un coche quedándose con él en la mano, con el consiguiente descojone por parte de ambos por ser tan troll. Pero acto seguido, una puerta de la casa donde el buga estaba aparcado se abre, y aparece "el dueño" vociferando y maldiciendo. RC pasa el retrovisor a JT cual jugador de rugby hacia atrás, y éste último no tiene otra opción que marcar un tanto lanzando el balón-espejo contra el suelo.

Mientras el dueño se dedica a recoger los trozos del retrovisor, los dos angelitos salen corriendo por un camino dirección Quintanar escondiéndose al más mínimo ruido de motor. Al pensar que lo habían despistado, deciden dirigirse hacia la carretera para volver a casa, pero antes de llegar, un coche aparece detrás pitando cómo loco. A correr de nuevo.

JT consigue esconderse en un edificio en obras y despues de aguantar unos interminables minutos es recogido por un quintanaro que lo lleva de vuelta. RC en cambio, piensa que sólo tiene tiempo de esconderse entre los cardos del lateral de la carretera (2 metros de alto, ahora ya erradicados). El conductor para a escasos metros de su escondite, insinuando que salga, que le ha visto esconderse, que le va a matar... A pesar de estar siendo atravesado por multitud de pinchos, espera y espera, incluso ve la figura del conductor pasar a un metro de él.

Finalmente desiste de la búsqueda ya que ese escondite es muy estúpido. RC sale en busca de su compañero, pero al no encontrarlo, parte por el camino dirección Quintanar, por si acaso...

MA e IP ajenos a todo lo ocurrido,siguen haciendo dedo. El dueño pasa por delante de ellos y les empieza a amenazar insinuando que eran ellos los culpables. Bastante acojonados, intentan comprender la situiación explicándole que no tienen ni idea de lo que hablan. Después de 10 minutos de insultos, amagos de golpes y provocaciones, al notar sus caras de asombro, decide dejarlos en paz. Posteriormente volverá para repetir el mismo procedimiento de intimidación con los mismos resultados.  

A estar la luna nueva, la visibilidad dejaba mucho que desear, lo que a RC le dificulta el camino de vuelta a pie, pero posteriormente ésa oscuridad jugará a su favor. De repente, unos ladridos en su espalda le hacen estremecerse y empieza a correr como perseguido por el diablo. Los ladridos se quedan atrás, pero el ruido de un motor sí que se va acercando.

Sale del camino y se esconde entre las cepas de una viña colindante y el coche sin luces pasa de largo. Evitando salir del camino, se va lanzando de cepa en cepa arrastrándose cual serpiente, hasta que el coche da la vuelta y vuelve a pasar de largo, momento en el que mete el sprint más largo de su vida, no mirés atrás.

Lo primero que hace nada más llegar, es dirigirse al Pumuky, donde se encuentra con un asiduo del lugar que le mira de arriba a abajo, preguntándole si le han dado una paliza, ya que la imagen un sábado a las 5 de la mañana era tremenda: pantalones rotos, brazos llenos de arañazos, sangre en las manos y tierra hasta en el pelo.

Al no encontrar a nadie, decide marcharse a su casa, que al día siguiente tiene partido de fútol sala. En el partido, en un choque con el portero sufre una caida donde se rompe el brazo.

MA lo dejó claro, le había castigado Dios.


3 comentarios:

Mario dijo...

Dioooooooossssss, SUBLIME!

Qué prosa, qué recuerdos (yo no estuve en dicha "excursión", pero me la contaron y ni me la creía). Por cierto, dicha aventura fue de las primeras pruebas vivientes de la leyenda del gafe de "RC" (pongo las mismas iniciales que en la crónica,, aunque todos sabemos de quién son...).

Por cierto, qué miedo me dan las entradas sucesivas: feria medallita, cortes de porrestión en Ruidera, "qué - qué fiestón", "desayuno en Campsa con salchichas y pelotazos de matutano"... ¡MIEDO!

Flex dijo...

me encanta meter links y videos a las entradas. No os perdais el de ankhara, no mires atras!!

miguel dijo...

hay cabroncete si todabia como te vea el meguelete se tiene que acordar de ti...

tus esperiencias con los coches son infinitas!!